El sábado de noche fui con mi amigo Rodrigo a ver la gran película, EL CÓDIGO DAVINCI, la verdad, la vi en primera fila, pudo influir, o no, pero la verdad, dormí mejor que nunca, aburrida, y de poco movimiento. Los dos la denominamos, paradísima y dejada de la mano de dios, aún para gustos hay colores no me gusto nada. Coincido con mi compañero bloguero Borja Hermoso en sus comentarios (leerlos) van en la misma línea.

Un saludo y haber que comentáis…