El periodismo participativo recoge la idea de evitar el control de la información por parte de las grandes empresas y poder así publicar lo que se quiera. La primera manifestación que hubo de este tipo de periodismo fue un equivalente on line de la sección “cartas al director” supliendo así la carencia que Internet tenía a este respecto. Se pasó de las cartas al director a elaborar textos informativos por parte de los lectores eliminando toda función opinativa y ateniéndose a lo puramente informativo.

Una segunda manifestación del periodismo participativo serían las listas de distribución, pero el problema es el de siempre: la veracidad. Otra forma son los archivos C2P2 (El rincón del Vago) que elaboran un estudio de lo que sea y se ponen a disposición de quién lo quiera. Es periodismo participativo porque este tipo de archivos están realizados por ciudadanos, no por profesionales.
Los weblogs surgen como formato en Internet dónde poder situar la opinión, resolviendo así las lagunas que existían en este sentido.
Otro soporte para colocar esta opinión en Internet son los confidenciales que son publicaciones que ofrecen informaciones nuevas, restringidas y, en este sentido, privilegiada, pero también por eso muchas veces no se distingue entre información y rumor. En un principio, los confidenciales surgieron con utilidad profesional.